REDES SOCIALES PUEDEN AGRAVAR ANSIEDAD Y DEPRESIÓN SI SE USAN SIN EQUILIBRIO, ADVIERTE ESPECIALISTA
- Roberto Quintero
- hace 38 minutos
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El uso intensivo de las redes sociales ha transformado la forma en que las personas se comunican y enfrentan los desafíos cotidianos; sin embargo, su hiperconectividad también se relaciona cada vez más con la aparición de síntomas de ansiedad, depresión e incluso pensamientos suicidas, advirtió la Dra. Ana Lilia Villafuerte Montiel, académica de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
La especialista aclaró que las plataformas digitales no son la causa directa de los problemas de salud mental, sino un factor que puede potenciar vulnerabilidades emocionales ya existentes.
Explicó que el creciente debate sobre la influencia de las redes sociales en el bienestar psicológico no debe reducirse a una sola causa ni atribuirse únicamente a las nuevas generaciones, ya que se trata de un fenómeno complejo donde intervienen factores sociales, culturales, tecnológicos y emocionales.
"Pensar que las redes sociales son las únicas responsables simplifica una realidad mucho más amplia", señaló la académica, al destacar que el impacto alcanza tanto a estudiantes como a profesionistas y adultos con distintos niveles educativos.
La investigadora recordó que estas plataformas surgieron con el propósito de acercar a las personas en un mundo cada vez más acelerado y, en sus primeros años, cumplieron ese objetivo. No obstante, con el paso del tiempo, la interacción virtual ha desplazado en muchos casos el contacto presencial, provocando que una mayor conexión digital derive, paradójicamente, en relaciones personales más distantes.
Uso responsable, la clave
Villafuerte Montiel destacó que el efecto de las redes sociales depende en gran medida de la forma en que se utilizan. Subrayó que estos espacios permiten mantener la comunicación, crear comunidades y ofrecer apoyo a personas que podrían sentirse aisladas.
Recordó que durante la pandemia las plataformas digitales fueron fundamentales para preservar vínculos familiares, sociales y académicos, demostrando su utilidad cuando se emplean de manera adecuada.
Sin embargo, advirtió que el uso excesivo o poco consciente puede incrementar la presión emocional, especialmente cuando los algoritmos favorecen contenidos que promueven la comparación constante y la necesidad de aprobación externa.
Plataformas como TikTok e Instagram, explicó, suelen exponer estilos de vida, cuerpos y logros idealizados que pueden convertirse en "espejos distorsionados", generando sentimientos de insuficiencia y afectando la autoestima, particularmente entre niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
La especialista concluyó que el reto no consiste en eliminar las redes sociales de la vida cotidiana, sino en fomentar un uso equilibrado, crítico y consciente que permita aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo la salud mental.




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