MÉXICO, EN JAQUE DIGITAL: ALERTAN VULNERABILIDAD EXTREMA TRAS MEGAFILTRACIÓN DE DATOS GUBERNAMENTALES
- Roberto Quintero
- hace 2 horas
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Hermosillo, Sonora.-
La reciente filtración masiva de 2.3 terabytes de información sensible por parte del grupo de ciberdelincuentes Cronus encendió las alertas sobre la grave vulnerabilidad digital del Estado mexicano.
Así lo advirtió José Manuel Acosta, representante de la organización Sonora Cibersegura, quien calificó al país como un “paraíso para los delincuentes digitales” debido a una combinación de negligencia estructural, tecnología obsoleta y marcos legales insuficientes.
En entrevista, el especialista señaló que esta situación no es fortuita, sino el resultado de años de abandono en la actualización de la infraestructura crítica del gobierno, lo que ha dejado expuestas a múltiples dependencias federales y estatales. Entre los factores que convierten a México en un blanco ideal para ataques cibernéticos, destacó que numerosas instituciones aún operan con plataformas de más de 20 años de antigüedad, carentes de estándares modernos de protección.
Acosta citó como ejemplo crítico al IMSS, cuyo expediente clínico electrónico, dijo, no cuenta con los niveles de seguridad que hoy exige el manejo de datos sensibles. Añadió que la modernización de estos sistemas requiere inversiones multimillonarias y personal altamente especializado, recursos que no se han destinado en la magnitud necesaria.
A ello se suma, subrayó, una legislación deficiente en materia de ciberseguridad y la ausencia de un plan nacional homologado que coordine a los tres niveles de gobierno frente a amenazas digitales, lo que agrava la respuesta ante incidentes de esta magnitud.

El impacto del hackeo de “Cronus”
Más allá del robo de información, el ataque del grupo Cronus buscó, según el experto, exhibir la debilidad de los protocolos de seguridad nacionales. Entre las instituciones afectadas se encuentran el SAT, el IMSS, el Partido Morena y el DIF Sonora.
En el caso específico del DIF Sonora, se filtró una base de datos con información de más de 100 personas, que incluía nombres, domicilios y los beneficios recibidos durante brigadas sociales. Acosta advirtió que este tipo de datos es altamente cotizado en el mercado negro de la Dark Web, donde se utiliza para extorsiones dirigidas y robo de identidad.
“La exposición de 2.3 terabytes de información significa que una parte importante de la vida privada y política del país está literalmente en la calle”, alertó. Aunque algunos canales de comunicación de los hackers han sido cerrados, enfatizó que la amenaza persiste en la Dark Web.
Riesgos directos para la ciudadanía
El especialista advirtió que las consecuencias ya se traducen en riesgos reales para la población, entre ellos:
Llamadas de extorsión más creíbles, al contar los delincuentes con datos precisos como domicilios o apoyos recibidos.
Suplantación de identidad, para tramitar créditos o servicios a nombre de las víctimas.
Fraudes cibernéticos, mediante accesos no autorizados o engaños financieros basados en información filtrada.
Finalmente, Acosta hizo un llamado urgente a las autoridades para priorizar la ciberseguridad como un asunto de seguridad nacional, advirtiendo que, sin inversión, actualización tecnológica y un marco legal sólido, México seguirá siendo un blanco fácil para el crimen digital.


