LA CIENCIA CONFIRMA EL FAVORITISMO PARENTAL Y SU IMPACTO DURADERO EN LA VIDA EMOCIONAL
- Roberto Quintero
- hace 9 horas
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La idea de que en cada familia existe un hijo favorito ha sido durante años motivo de anécdotas y percepciones infantiles; sin embargo, investigaciones científicas recientes confirman que el favoritismo parental es un fenómeno real y con efectos profundos que pueden extenderse hasta la vida adulta, influyendo en la salud emocional y en las relaciones familiares.
Padres y hijos favoritos: lo que dice la investigación
Diversos estudios señalan que muchos padres sienten una mayor cercanía con uno de sus hijos, preferencia que suele mantenerse durante décadas. La socióloga J. Jill Suitor, de la Universidad de Purdue, ha investigado este tema por más de 20 años y encontró que cerca de dos tercios de los padres tienen un hijo preferido, aunque no siempre lo reconozcan abiertamente.
De acuerdo con sus hallazgos, este favoritismo puede ser incluso más determinante para el bienestar psicológico que factores como el nivel educativo, los ingresos económicos o el estado civil.
Cómo se estudia el favoritismo
Desde 2001, Suitor y su equipo analizaron más de 550 familias multigeneracionales. En lugar de preguntar directamente quién era el hijo favorito, evaluaron aspectos cotidianos y emocionales, como la cercanía afectiva, la confianza, el orgullo y a quién acudirían los padres en caso de una enfermedad grave. Estos indicadores permitieron identificar patrones de preferencia que, con el tiempo, se mantuvieron constantes.

Quiénes suelen ser los hijos favoritos
Aunque no existen reglas universales, las investigaciones muestran algunas tendencias claras: los hijos menores y las hijas suelen recibir un trato preferencial con mayor frecuencia. El investigador Alex Jensen, de la Universidad Brigham Young, explica que los padres tienden a favorecer a hijos con personalidades más afables y meticulosas, en parte porque resultan más fáciles de criar.
Impacto en la salud emocional
Percibir un trato desigual dentro de la familia tiene consecuencias importantes. Quienes se sienten menos favorecidos presentan mayores riesgos de ansiedad, depresión y relaciones familiares tensas, además de una mayor propensión a conductas de riesgo como el consumo de alcohol o tabaco, especialmente durante la adolescencia.
Suitor resume el impacto con una afirmación contundente: “La calidad de la relación con tus padres, especialmente las percepciones de favoritismo y desfavoritismo, es un mejor predictor de tu bienestar psicológico y físico que cualquier otro factor”.
Por qué los padres prefieren a un hijo sobre otro
Contrario a la creencia popular, el favoritismo no se basa en logros académicos o profesionales, sino en la similitud de valores entre padres e hijos. Muchos hermanos reconocen la existencia de preferencias, pero suelen equivocarse al identificar al favorito, asumiendo que es el más exitoso, cuando en realidad pesan más los valores compartidos, como creencias religiosas o posturas políticas.
Cuando existen diferencias marcadas, mantener una relación sana puede ser complejo. Por ello, Suitor recomienda enfocarse en los valores comunes y no centrar la relación en los puntos de conflicto, lo que ayuda a reducir tensiones y preservar el vínculo familiar.
La importancia de la familia en la vida adulta
El favoritismo también influye en la relación entre hermanos, aunque con el paso del tiempo estos vínculos suelen transformarse en una red de apoyo fundamental. Además, la comunicación digital —mensajes de texto o llamadas breves— se ha convertido en una herramienta clave para mantener el contacto y fortalecer la cercanía, incluso con familiares mayores.
Pese a los cambios sociales y a los estilos de vida modernos, la familia continúa siendo un pilar esencial del bienestar emocional y económico. “Las familias son realmente importantes, y esto sigue igual entre generaciones”, concluye Suitor.






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