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“EN GUARDIA POR LA CAGUAMA: CIUDADANOS Y RESCATISTAS PROTEGEN NIDO EN PLAYA MIRAMAR”


Guaymas, Sonora.-

Una noche de vigilancia y cooperación rindió frutos en la playa Miramar, donde habitantes y rescatistas unieron esfuerzos para proteger el segundo nido de tortuga marina de la temporada. Gracias a la observación responsable y la pronta intervención del Centro de Rescate Rehabilitación e Investigación de Fauna Silvestre A.C. (CRRIFS) y del Grupo Tortuguero de Guaymas y San Carlos, una caguama logró desovar 90 huevos que fueron resguardados en un área protegida.

 

México, que alberga seis de las siete especies de tortugas marinas conocidas en el mundo, mantiene desde hace años estrictas medidas de protección debido a la amenaza que representa la caza excesiva y otros factores para su supervivencia. El cuidado de estos quelonios es una responsabilidad compartida, y la noche anterior quedó demostrado en Miramar.

 

“¡Noticias que dan gusto!” comienza la publicación compartida en redes sociales, donde se narró que varias personas presenciaron el desove y aplicaron las buenas prácticas: no alumbrar, mantenerse atrás, usar conos de tránsito para proteger el área y reportar de inmediato a las autoridades correspondientes, como PROFEPA y SEMARNAT. Estas acciones iniciales fueron cruciales para asegurar que el nido no fuera perturbado ni depredado.

 

El proceso natural que llevó a la caguama a depositar sus huevos es milenario: tras buscar una playa adecuada —usualmente la misma en la que nació— excava con sus aletas traseras un nido, deposita los huevos, los cubre y camufla para protegerlos, y regresa al mar dejando el destino de su progenie en manos de la naturaleza. Las crías, una vez nacidas, deben sortear múltiples peligros en su carrera hacia el océano; sólo un bajo porcentaje llega a edad adulta.

 

“Fue así como de inmediato llegaron miembros del CRRIFS y del Grupo Tortuguero de Guaymas y San Carlos, para hacerse cargo de la protección del nido. La caguama que anoche salió a la orilla de la playa desovó 90 huevos, los que fueron recuperados y colocados debidamente en una área protegida”, explicaron los rescatistas en la publicación.

 

Este nido en Miramar se suma al anterior, lo que refuerza el valor de esta zona como sitio de anidación y la importancia de mantenerla vigilada, sobre todo considerando que es una playa con alta concurrencia. La propia institución de rescate celebró la rapidez y coordinación de todos los involucrados, ya que esa acción evita que los huevos sean consumidos por animales o dañados por actividad humana, incrementando las posibilidades de que futuras tortugas logren llegar al Golfo de California y continuar el ciclo de vida de la especie.

 

“El respeto a todas las personas que avistaron y avisaron a las autoridades y a los voluntarios que se presentaron a realizar esta gran labor” fue resaltado como un ejemplo de ciudadanía activa y comprometida con la conservación.

 

Con estos esfuerzos, Guaymas no solo preserva una especie emblemática, sino que refuerza la cultura de cuidado ambiental, demostrando que la unión entre comunidad y especialistas puede marcar la diferencia entre la extinción y la esperanza.

 
 
 

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