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ALERTA VETERINARIA POR REPUNTE DE PANLEUCOPENIA FELINA EN MÉXICO; AFECTA PRINCIPALMENTE A GATOS JÓVENES


Ciudad de México.–

El aumento de casos de panleucopenia felina en México ha encendido las alertas entre veterinarios, rescatistas y asociaciones protectoras de animales, luego de que se detectara un repunte de contagios a inicios de 2026, principalmente en gatos jóvenes no vacunados. Estados como Veracruz, Ciudad de México y Querétaro se encuentran entre los más señalados por especialistas, aunque también se han reportado casos en zonas fronterizas del país.

 

En los últimos días, la enfermedad se ha posicionado entre los temas más buscados en internet, a raíz de los llamados preventivos emitidos por clínicas veterinarias y organizaciones de rescate animal, quienes advierten sobre el carácter altamente contagioso y potencialmente mortal del virus.

 

La panleucopenia felina, también conocida como enteritis infecciosa felina o moquillo felino, es causada por el parvovirus felino. Aunque no se transmite a los humanos, representa una amenaza grave para la población felina, ya que ataca células de rápida división, afectando principalmente el intestino, la médula ósea y el sistema inmunológico.

 

De acuerdo con especialistas, los síntomas más comunes incluyen fiebre, apatía, pérdida del apetito, vómitos persistentes, diarrea severa —en ocasiones con sangre—, deshidratación, dolor abdominal, anemia y leucopenia. En el caso de gatitos menores de seis meses, la enfermedad puede evolucionar de forma fulminante y provocar la muerte en un periodo de 24 a 48 horas.

 

El repunte de casos en México ocurre en un contexto regional preocupante, ya que desde finales de 2025 se han registrado brotes importantes en países como El Salvador y en algunas zonas de Estados Unidos, donde se reportaron decenas de gatos fallecidos, lo que ha generado una alerta sanitaria en América Latina.

 

Uno de los principales riesgos asociados a la panleucopenia felina es la resistencia del virus, el cual puede sobrevivir durante meses e incluso hasta un año en superficies contaminadas. La transmisión ocurre tanto por contacto directo con gatos infectados como de manera indirecta, a través de ropa, calzado u objetos manipulados por personas.

 

Ante este panorama, veterinarios coinciden en que la vacunación oportuna es la medida más efectiva de prevención. Recomiendan aplicar la vacuna triple viral felina desde las primeras semanas de vida y mantener los refuerzos correspondientes. Asimismo, sugieren aislar a gatos recién rescatados, extremar medidas de higiene en el hogar y acudir de inmediato al veterinario ante cualquier signo sospechoso.

 

Como medida adicional, algunas asociaciones y refugios han optado por modificar sus procesos de adopción, incluso recurriendo a esquemas virtuales, con el objetivo de reducir el riesgo de contagios y proteger a la población felina ante el incremento de casos.

 

 
 
 
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