SONORA ALCANZA CIFRA HISTÓRICA EN FUMIGACIÓN: CUBREN CASI 198 MIL HECTÁREAS EN 2025
- Roberto Quintero
- 16 feb
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Hermosillo, Sonora.–
La Secretaría de Salud Pública (SSP) del Gobierno de Sonora informó que durante 2025 se fumigaron 197 mil 913 hectáreas en 336 localidades de 25 municipios, lo que representa la mayor cobertura registrada en la última década.
De acuerdo con los registros históricos, entre 2016 y 2024 se nebulizaron en promedio 122 mil 887 hectáreas por año, por lo que las acciones del último ejercicio significan un incremento del 61 por ciento respecto a ese periodo.
El comparativo oficial señala que en 2016 se atendieron 96 mil 714 hectáreas, mientras que en 2021 —debido a las medidas sanitarias derivadas de la pandemia por COVID-19— las labores de fumigación y atención municipal disminuyeron aproximadamente 40 por ciento. Posteriormente, en 2022 se registraron brotes con menor demanda de control que la observada en 2025, y durante 2023 y 2024 las acciones repuntaron hasta alcanzar una intervención acumulada de 145 mil 900 hectáreas.
La dependencia explicó que las variaciones en las superficies fumigadas responden al comportamiento cíclico de las enfermedades transmitidas por vector, así como a criterios técnicos para evitar la resistencia del mosquito a los insecticidas, preservar la eficacia biológica de los productos y reducir la sobreexposición de la población a químicos.
La nebulización espacial —una de las acciones más visibles de la SSP— se realiza mediante vehículos tipo pickup equipados con sistemas ULV, que operan en horarios estratégicos, principalmente al amanecer y al anochecer, cuando el mosquito adulto presenta mayor actividad.

No obstante, la Secretaría de Salud Pública subrayó que la fumigación por sí sola no garantiza el control efectivo del mosquito transmisor. La medida preventiva más importante continúa siendo la que se realiza desde los hogares con la participación activa de la ciudadanía.
Entre las recomendaciones destacan eliminar criaderos potenciales; lavar, tapar, voltear y tirar recipientes que acumulen agua; mantener patios y azoteas limpias; y permitir el acceso del personal de salud a las viviendas.
Finalmente, la dependencia reiteró que la prevención es una tarea compartida y que, aun con acciones intensivas de fumigación, sin la corresponsabilidad de la población no se alcanzará el efecto esperado. Solo con la suma de esfuerzos entre gobierno y ciudadanía —concluyó— es posible proteger la salud de las familias sonorenses y reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por vector.




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