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PERROS HÉROES: ASÍ ENTRENAN EN SONORA A LOS CANES QUE SALVAN VIDAS Y COMBATEN EL CRIMEN

 


Hermosillo, Sonora.-

 

Con un olfato capaz de marcar la diferencia entre la vida y la muerte, perros especializados son entrenados en Sonora para cumplir misiones de alto impacto: localizar personas desaparecidas y apoyar a las corporaciones de seguridad en la detección de drogas, armas, explosivos y divisas.

 

Mientras la organización CAMISO SAR K9 forma canes para la búsqueda de personas mediante la técnica conocida como mantrailing, la Unidad Canina de la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) mantiene un programa permanente de adiestramiento para reforzar las labores de seguridad en todo el estado.

 

Uno de los protagonistas de estas labores es Milagro, un Golden Retriever de tres años que, guiado por su manejadora Miriam, sigue el rastro de una persona utilizando únicamente un aroma de referencia. Durante los entrenamientos, el perro avanza entre la maleza hasta encontrar el objetivo, momento en el que ladra para indicar que ha concluido con éxito la búsqueda.

 

Especialistas en encontrar personas

Ernesto Figueroa, entrenador de CAMISO SAR K9, explicó que el mantrailing consiste en localizar personas mediante el seguimiento de un olor específico, descartando otros aromas hasta llegar al punto donde se encuentra la persona buscada.

 

Esta disciplina tiene dos modalidades: una deportiva, que sirve como actividad recreativa para fortalecer las capacidades del perro, y otra operativa, enfocada en la búsqueda real de personas extraviadas.

 

Los ejemplares destinados a labores operativas requieren alrededor de un año y medio de preparación, periodo durante el cual desarrollan la capacidad de discriminar olores y seguir únicamente el rastro asignado.

 

Desde hace ocho años, CAMISO SAR K9 ha formado siete perros operativos y decenas de ejemplares para la práctica deportiva. Entre 2020 y la fecha, el grupo ha participado en búsquedas tanto en Sonora como en el extranjero, incluyendo su intervención en las inundaciones registradas en la región montañosa de Texas.

 

El olfato al servicio de la seguridad

Por su parte, la Unidad Canina de la Policía Estatal desempeña un papel clave en los operativos de prevención y combate al delito.

 

Su titular, Juan Carlos Torres Durazo, explicó que la agrupación inició operaciones en 2007 con tres perros y que en 2016 recibió un importante fortalecimiento con la incorporación de seis ejemplares especializados en narcóticos, gracias al apoyo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL).

 

Actualmente, la unidad cuenta con 10 perros de trabajo: ocho especializados en la detección de sustancias ilícitas, armas de fuego y divisas, y dos entrenados para localizar explosivos.

 

Estos canes participan diariamente en inspecciones, operativos carreteros, revisiones en empresas de paquetería y acciones coordinadas con otras corporaciones de seguridad, contribuyendo al aseguramiento de drogas y otros objetos ilícitos.

 

Un vínculo fundamental

Las autoridades destacaron que el éxito de estos binomios depende de la estrecha relación entre el perro y su manejador, quienes entrenan de manera constante para fortalecer la confianza y la comunicación durante las intervenciones.

 

Aunque el entrenamiento suele comenzar alrededor de los 18 meses de edad, los perros concluyen su servicio operativo aproximadamente a los siete años, cuando sus condiciones físicas ya no les permiten desempeñar plenamente estas exigentes tareas.

 

Con disciplina, entrenamiento y un extraordinario sentido del olfato, estos canes se han convertido en aliados indispensables tanto para la búsqueda de personas desaparecidas como para la protección de la seguridad pública en Sonora.

 
 
 

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