OCHO PARES DE MELLIZOS COMPARTEN ESCUELA EN UNA COMUNIDAD DE MENOS DE 6 MIL HABITANTES
- Roberto Quintero
- 23 jun 2025
- 2 Min. de lectura
Carbó, Sonora.-
Con información de: Expreso.com.mx

En un rincón del desierto sonorense, un hecho extraordinario ha capturado la atención de todo el estado: ocho pares de mellizos asisten a la misma escuela primaria en el municipio de Carbó, un fenómeno sin precedentes en esta comunidad de poco más de cinco mil habitantes.
La Escuela Primaria “Profesora Amalia Consuelo Camou Abril”, que cuenta con solo seis grupos escolares, alberga en sus aulas a estos hermanos que, por increíble que parezca, se distribuyen de forma casi perfecta: un par de mellizos por cada grado de primero a cuarto, y dos pares en quinto y sexto, según informó el director del plantel, José Ulises Hernández Núñez.
“Este fenómeno ha sido un verdadero regalo para nuestra comunidad educativa. Nunca había vivido algo igual en mis 12 años como director”, declaró con entusiasmo el directivo.
Una coincidencia genética que asombra
El fenómeno fue detectado al inicio del ciclo escolar 2024-2025 y desde entonces ha sido motivo de orgullo local. Las familias de los estudiantes aseguran que, en la mayoría de los casos, existen antecedentes de nacimientos múltiples en sus árboles genealógicos. Aun así, nadie imaginó que se agruparían tantos casos en una sola escuela.
“En otros planteles he encontrado uno o dos pares de mellizos, pero nunca más que salones”, comentó un fotógrafo escolar que acudió a documentar el hecho.
Creencias populares y conexiones especiales
Las madres de los mellizos relatan que entre sus hijos existe una conexión especial, incluso casi “telepática”. Una de ellas mencionó que si uno se muerde las uñas, el otro lo hace en otro rincón del salón sin percatarse. Otra creencia popular entre las familias de Carbó es la del “bueno y el malo”, donde en cada par, uno es considerado el más travieso o intuitivo.
“Él es el bueno y él es el malo. Si te dice que se te va a salar la comida, se te sala”, contó entre risas Claudia López Zazueta, presidenta de la sociedad de padres.
“Una vez una tía no les quiso dar harina, y no se les coció el pan”, añadió Luz Eneida Terán Borbón, otra madre.
La ciencia desmonta mitos
Desde la psicología, especialistas señalan que estas ideas populares carecen de base científica. Aunque los mellizos pueden desarrollar personalidades distintas, ninguno nace “bueno” o “malo”. Factores como la crianza, el entorno y las experiencias influyen mucho más que la genética.
Un fenómeno que une a la comunidad
La coincidencia ha sido recibida con alegría por toda la comunidad. Docentes, madres, padres y vecinos consideran que este fenómeno ha fortalecido el sentido de identidad y pertenencia local. “Nunca antes había pasado algo así en la historia de Carbó”, coinciden.
Comparado con el famoso caso de Cândido Godoy, en Brasil, donde una elevada tasa de gemelos fue atribuida a mitos sobre experimentos nazis, en Carbó no hay más explicación que una afortunada coincidencia generacional.
Mientras tanto, los pequeños mellizos continúan su formación académica entre juegos, risas y una complicidad única que, sin duda, ya forma parte de la historia de su escuela y de su comunidad.





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