MÁS DE 230 MIL AUTOS “CHOCOLATE” EN SONORA; ESTIMAN ORGANIZACIONES PIDEN NUEVAS ALTERNATIVAS DE REGULARIZACIÓN
- Roberto Quintero
- 1 jun
- 2 min de lectura

Hermosillo, Sonora.-
Organizaciones dedicadas a la afiliación de vehículos de procedencia extranjera aseguraron que en Sonora circulan al menos 230 mil automóviles conocidos como “autos chocolate”, una cifra considerablemente superior a algunos estimados difundidos recientemente que ubican el número de unidades irregulares en alrededor de 60 mil.
Representantes de estas agrupaciones señalaron que resulta difícil sostener cifras menores debido al constante ingreso de vehículos provenientes de Estados Unidos a través de la frontera, fenómeno que, afirman, continúa registrándose diariamente.
“La estimación que nosotros tenemos es de por lo menos 230 mil vehículos en el estado”, señalaron dirigentes de organizaciones de afiliación durante una intervención en un programa informativo, donde expusieron su preocupación por la dimensión real del parque vehicular de origen extranjero que opera en Sonora.
Según explicaron, uno de los principales factores que ha contribuido al incremento de estas unidades es la falta de un control efectivo que frene el ingreso continuo de automóviles desde territorio estadounidense, situación que ha mantenido en crecimiento la cifra de vehículos sin regularizar.
Aunque el programa federal de regularización de vehículos de procedencia extranjera concluyó oficialmente el 31 de diciembre de 2025, miles de propietarios quedaron fuera del proceso debido a diversos requisitos y restricciones contemplados en el decreto que dio sustento a dicha estrategia.
Las organizaciones reconocieron que el programa permitió legalizar una cantidad importante de unidades, pero consideraron que no resolvió por completo la problemática en estados fronterizos como Sonora, donde todavía circulan miles de vehículos sin documentación nacional definitiva.
Desde su perspectiva, la solución al problema no debe centrarse exclusivamente en operativos de decomiso o sanciones contra los propietarios, sino en la creación de nuevos mecanismos que permitan brindar certeza jurídica a quienes utilizan este tipo de unidades como medio de transporte familiar o herramienta de trabajo.
Ante la ausencia de un nuevo programa de regularización, miles de conductores continúan utilizando vehículos afiliados a organizaciones civiles o buscan alternativas mediante procesos de importación formal, mientras persiste la incertidumbre sobre futuras medidas gubernamentales relacionadas con este sector.
El tema continúa siendo motivo de debate en Sonora, una de las entidades fronterizas con mayor presencia de vehículos de procedencia extranjera en circulación.




Comentarios