“LOS MUNICIPIOS FUNDADORES DE SONORA: RAÍCES QUE FORJARON LA IDENTIDAD DEL ESTADO”
- Roberto Quintero
- 9 dic 2025
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Agua Prieta, Sonora.-
A lo largo de su historia, Sonora ha experimentado múltiples transformaciones territoriales y administrativas; sin embargo, conserva una herencia histórica sólida que se refleja en varios municipios que, desde los primeros años del estado, se consolidaron como pilares de su identidad. Hoy, estos asentamientos forman parte de los 72 municipios que integran la entidad, manteniendo vivas sus raíces culturales, económicas y sociales.
Entre ellos destacan poblaciones cuyo origen se remonta a la época colonial y que, pese a los cambios, continúan siendo piezas fundamentales en la narrativa histórica sonorense.
Huachinera, cuyo nombre significa “mesa de la huata sagrada”, es uno de estos municipios con profunda herencia de la Sierra Alta. Aunque tardó en consolidarse, hoy es reconocido como parte de la Ruta del Río Bavispe y por albergar el célebre Festival Luna de Montaña, un evento que en octubre celebra la cultura regional y atrae turismo de aventura y tradición.

En el corazón del estado se encuentra Moctezuma, antes conocido como Oposura, que en lengua Ópata significa “lugar de palo fierro”. Transformado posteriormente en una misión jesuita, cambió su nombre en 1828 para honrar al insurgente José María de Moctezuma. Su ubicación en el Río Moctezuma impulsó la agricultura y la ganadería, actividades que lo posicionan como un municipio fundacional clave.
Navojoa, uno de los centros económicos más importantes del sur del estado, también figura entre los municipios históricos. Hogar de la etnia Yoreme-Mayo, su nombre significa “lugar de nopal” y su fertilidad agrícola lo convirtió en pieza fundamental del Valle del Mayo, zona que ayudó a que Sonora fuera conocido como el “Granero de México”.
Otro municipio de relevancia histórica es Rayón, fundado en 1674 como misión jesuita. Tras consolidarse, adoptó el nombre de Ignacio López Rayón en honor al héroe de la Independencia. En lengua pima, su antiguo nombre, Nacameri, significaba “lugar de tunas”.

En la Sierra Alta también se ubica Sahuaripa, cuyo nombre Ópata se traduce como “hormiga amarilla”. Esta región alberga edificios históricos que conservan el legado arquitectónico del estado, como la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe y el tradicional Molino de Harina Don Pepe.
Finalmente, San Miguel de Horcasitas, uno de los asentamientos más antiguos, jugó un papel estratégico en la evangelización y expansión territorial durante la época virreinal. Su nombre honra al virrey Juan Francisco de Güemez y Horcasitas, primer Conde de Revillagigedo.

Aunque otros municipios como Batuc, Buenavista, Mátape y Santa Cruz del Río Mayo fueron parte importante del origen estatal, con el tiempo dejaron de existir como entidades municipales.
La historia de Sonora, contada desde estos rincones, refleja la riqueza cultural, la resistencia y el desarrollo de un estado cuya grandeza se sostiene en la memoria de sus pueblos fundadores.




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