top of page

LLAMADAS DE BROMA AL 9-1-1 BAJAN DEL 80% AL 50% EN SONORA, INFORMA C5I


Hermosillo, Sonora.-

 

El uso responsable del número de emergencias 9-1-1 ha mostrado una mejora significativa en Sonora, al reducirse el porcentaje de llamadas improcedentes del 80 al 50 por ciento durante la actual administración estatal, informó el coordinador general del Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i), Benjamín González Caballero.

 

El funcionario explicó que el sistema de emergencias recibe anualmente entre 2.5 y cinco millones de llamadas, lo que equivale a un promedio mensual de entre 200 mil y 300 mil reportes atendidos por los Centros de Atención de Llamadas de Emergencia distribuidos estratégicamente en las diferentes regiones del estado.

 

González Caballero señaló que estos centros operan de manera regional para brindar cobertura a todos los municipios de Sonora, permitiendo una respuesta coordinada por parte de las corporaciones de seguridad y auxilio ante los incidentes reportados por la ciudadanía.

 

Sin embargo, precisó que una parte importante de las llamadas continúa siendo descartada por no tratarse de emergencias reales. Entre ellas se encuentran reportes duplicados, solicitudes de información, peticiones de servicios y llamadas de broma, las cuales ocupan líneas que podrían ser utilizadas por personas que enfrentan situaciones críticas.

 

"Al inicio de la administración del gobernador Alfonso Durazo Montaño, el porcentaje de llamadas improcedentes se ubicaba entre el 75 y el 80 por ciento; actualmente esa cifra ha disminuido hasta alrededor del 50 por ciento, lo que refleja una mejora en el uso del servicio por parte de la ciudadanía", destacó.

 

El titular del C5i explicó que todos los reportes son evaluados conforme al Catálogo Nacional de Incidentes de Emergencia, herramienta utilizada en todo el país para determinar si una llamada corresponde a una emergencia real o debe clasificarse en otra categoría.

 

Asimismo, detalló que las llamadas de gestión, como solicitudes de información o reportes que no representan un riesgo inmediato, si bien requieren atención, no ameritan el despliegue urgente de cuerpos de emergencia.

 

Respecto a las llamadas falsas, indicó que son realizadas tanto por menores de edad como por adultos y representan un problema importante, ya que retrasan la atención de incidentes reales al saturar las líneas del sistema.

 

Finalmente, González Caballero destacó que la disminución gradual de este tipo de reportes demuestra una mayor conciencia ciudadana, aunque reiteró el llamado a utilizar el 9-1-1 exclusivamente para reportar emergencias reales, a fin de garantizar una respuesta rápida y eficiente a quienes verdaderamente requieren el apoyo de las autoridades.

 
 
 

Comentarios


bottom of page