LEYENDAS DE SONORA…LOS FANTASMAS DE ORTIZ
- Roberto Quintero
- 6 jun 2023
- 2 Min. de lectura

El 19 de febrero de 1983 en Ortiz, Sonora, ocurrió un terrible choque entre un tren de carga y un tren de pasajeros, en el cual murieron aproximadamente 400 personas de forma muy impactante. Muchos cuerpos quedaron calcinados o destrozados. Lo increíble es que, a pesar de la magnitud, hubo sobrevivientes.
Cuenta la leyenda que, desde entonces, las almas de las personas que murieron ese día quedaron atrapadas en el lugar, esto es por la terrible forma en que fallecieron.
Las personas que pasan por ahí dicen que el ambiente quedó impregnado por un profundo dolor y tristeza que ataca a cualquiera que pase por las vías. Uno de los habitantes dijo:
—A mí ya no me gusta pasar por ahí. En otros lados donde han ocurrido tragedias, los fantasmas aparecen a partir de las doce de la noche y así, ¡pues ni quién los vea! Digo, a menos que uno esté buscando que lo espanten, pues va al cementerio de noche para que lo curen de espanto, pero aquí la cosa es bien diferente. Aquí uno se encuentra con espíritus chocarreros desde las seis de la mañana. ¡Hasta parece que buscan el peor momento para darnos nuestros sustos!
—Yo creo —dice otra vecina—, que lo último que alcanzaron a ver fue al tren de enfrente, porque estos fantasmas parecen tan espantados como alguien que está a punto de chocar todo el tiempo.
La investigación sobre el terrible accidente demostró que se debió a un error humano. Es por esto que se cree que muchas de estas almas no descansarán hasta tener justicia y que el culpable les acompañe en el más allá.
Lo interesante de esta leyenda es que muchos tienen fotos de los encuentros que han tenido con los fantasmas, los cuales siempre se presentan de la misma manera: con un rostro invadido completamente por el espanto y el dolor.
Dicen los vecinos que en el sitio del choque la temperatura es más baja. También cuentan que, en ciertas ocasiones, las vías se iluminan y tiemblan como si un tren circulara en ellas. ¡Hay quienes aseguran haber visto al ferrocarril pasar! Lo más extraño es que esas vías no han sido utilizadas después de aquel triste suceso.
Si alguien se atreve a comprobar por sí mismo la presencia de estas almas, no necesita más que sentarse a esperar el desfile de las sufridas ánimas que se han cansado de penar y buscan la luz que los lleve por fin al descanso eterno.




Comentarios