LEYENDAS DE SONORA…LEYENDA DE LOS PADRES MUERTOS
- Roberto Quintero
- 1 jun 2023
- 3 min de lectura

Esta nueva leyenda que traemos para ustedes es relativamente moderna, y basada en hechos que realmente ocurrieron, el como y el porque son la verdadera historia.
Esto sucedió el 4 de septiembre de 1989. Los sacerdotes, de los que sólo diremos sus nombres de pila, José, Jesús y Roberto llegaron a Bacadéhuachi para pasar un día en el Rincón de Guadalupe, un paradisíaco lugar ubicado en la sierra de este municipio.
Llegaron a la casa del sacerdote José, quien era originario del pueblo, y dijeron que, al día siguiente por la tarde, regresarían para oficiar la misa.
Llegó la fecha y la hora señalada, pero ellos no aparecieron. La gente se quedó esperándolos en la iglesia. Los familiares del padre José empezaron a preocuparse por lo que, al día siguiente, uno de sus hermanos se fue a la sierra a buscarlos. Tardó varias horas y regresó al pueblo con la noticia de que: ¡los tres estaban muertos!
De inmediato, varios hombres del pueblo se organizaron para ir por ellos, acompañados del sacerdote Tito. Al llegar, improvisaron tres camillas para bajarlos hasta donde estaban los automóviles, ya que no había camino para que éstos subieran hasta la casa.
Se los llevaron directamente a la casa parroquial y las autoridades municipales mandaron llamar al Ministerio Público y al médico legista.
Aquello era un gran, pero muy triste acontecimiento. El pueblo entero quería saber qué sucedía y se amontonó afuera para saber lo que había sucedido en realidad.
Dicen que el médico legista le hizo la autopsia al padre José en la parte trasera de la casa parroquial, y que ésta reveló ¡que había muerto asfixiado!
Pero se dijeron y se dicen todavía muchas cosas. Una de éstas es que los tres murieron asfixiados con el gas butano de una lámpara; que cuando los encontraron no se descubrieron señales de violencia y que incluso uno de ellos tenía un libro en la cara como si se hubiese quedado dormido leyendo. En la estufa estaba un caldo que ellos mismos habían puesto para comer al día siguiente, y en la casa también había varias cajas llenas de fruta que habían cortado para llevar al pueblo.
La otra versión es que los asesinaron. Gente en el pueblo asegura que el día que los sacerdotes se fueron al rincón de Guadalupe, vieron un helicóptero rojo que iba con rumbo a la sierra. Dicen, incluso, que al padre José le cortaron la lengua. Otros aseguran que los narcotraficantes los torturaron.
Algunos elementos de la PGR anduvieron en la sierra y en el pueblo haciendo una investigación, pero nunca se supieron los resultados de la misma, por lo que, a once años de distancia de la muerte de los tres padres, las especulaciones continúan.
Hubo otro caso de un sacerdote muerto en la sierra de Bacadéhuachi que ahora pocos recuerdan en el pueblo. Esto ocurrió el 3 de noviembre de 1967. El padre Jesús, originario de Huásabas, fue a la sierra de «Los Ciriales», junto con un grupo de amigos.
Por la noche se reportó desaparecido. Fue buscado durante tres días, incluso por aire y tierra. En la madrugada del 6 de noviembre lo encontraron muerto con un golpe en la cabeza y un paquete de aspirinas en la mano, las cuales nunca tomaba.
Algunos dicen que se mató al padre José y sus dos amigos sacerdotes, porque ellos sabían quién fue el asesino del padre Jesús, pero otros aseguran que hay un monstruo en la sierra que no soporta a los hombres que le entregan su vida a la iglesia, por lo que ha decidido… ¡acabar con ellos!




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