LEYENDAS DE SONORA…EL TIRADITO DE AGUA PRIETA
- Roberto Quintero
- 9 may 2023
- 2 Min. de lectura

La Revolución Mexicana dejo a su paso cientos de leyendas en el norte del país, donde las cruentas batallas cobran la vida de miles de mexicanos, en su gran mayoría desconocidos.
En Agua Prieta una de esas leyendas permaneces hasta nuestros días y la tumba de nuestro personaje, es visitada en la Panteón Jardines de Cristo Rey.
¿Quien fue? ¿Dónde nació? Son interrogantes que se llevo a su tumba “El Tiradito” de Agua Prieta.
De sus acciones en vida nada se supo, fueron las posteriores a su muerte las que hicieron que “El Tiradito” se convirtiera en un mito de fe y esperanza para los desesperados, de “El Tiradito” de quien sólo se sabe fue un soldado villista, aparentemente de rango.
Su apodo se le adjudicó por la forma en la que lo encontraron, a diferencia del resto de los soldados a “El Tiradito” lo sepultaron las tropas villistas antes de retirarse. Su tumba quedó en medio de terrenos baldíos y poco a poco comenzó a crecer la leyenda de que aquel soldado villista sepultado, concedía lo que se le pidiera. “Se supone que era un soldado de rango porque cuando Villa atacó Agua Prieta dejó decenas de muertos, se llevó a los heridos pero dejó tirados a muchos soldados en el campo de batalla, no los sepultaron, sin embargo a éste sí”.
Conforme pasó el tiempo más personas se acercaron a pedirle favores, hasta que “El Tiradito” se convirtió en un símbolo para los aguapretenses, detalló. Al tiempo, la llamada “zona de tolerancia” fue trasladada a esos terrenos, mencionó, por lo que la tumba quedaría debajo de los edificios, pero la propietaria de uno de los prostíbulos, María Luisa Naponelli, solicitó autorización para exhumarlo. “Ella solicitó permiso para exhumarlo, el 23 de noviembre de 1955 lo sacaron de ahí y entonces ella le hizo una pequeña capilla en el Panteón Municipal”, relató el cronista de la ciudad. Tras ser sepultado en el cementerio, la gente continuó visitándolo, aseguró, incluso hasta los años 50, pero con el paso del tiempo, la llegada de nuevas generaciones y personas de otras ciudades la leyenda fue perdiendo fuerza, aunque no terminó, ya que si se visita la capilla de “El Tiradito” pueden encontrarse flores, plegarias escritas en la pared y restos de cera de las velas que la gente sigue llevándole. No se sabe si el soldado villista después de muerto haya hecho milagros o que haya concedido peticiones, sin embargo los rumores en torno a ello continúan.




Comentarios