LEYENDAS DE SONORA…DUENDES ABANDONADOS QUE LLORAN
- Roberto Quintero
- 31 may 2023
- 2 Min. de lectura

En esta nueva entrega de nuestra serie, Leyendas de Sonora, nos trasladamos a la Tierra de Generales, Huatabampo, que también tiene historias que contar.
En un campo de Sonora, junto a Huatabampo, vivía una mujer en una casa de madera. Todos los ejidatarios decían que era una hechicera porque siempre vestía de negro.
Cuando salía era con sus dos perros grandes y, además, unos duendes corrían alrededor de la falda de la mujer.
Nadie la quería en el lugar, pues comentaban que tenía la culpa de que se hubiera perdido la cosecha. Por eso cuando pasaban junto a ella, la insultaban y corrían para que no les lanzara alguna maldición.
Un día, los pobladores decidieron acabar con la bruja, por lo que quince campesinos armados de valor y machetes, se dirigieron a la vivienda de la hechicera en total silencio.
Cuando llegaron al lugar, ¡con antorchas prendidas incendiaron la choza! Los hombres escucharon gritos y de entre las llamas vieron salir corriendo un montón de duendes.
Los campesinos querían agarrar a los pequeños seres, pero se perdieron en el monte y nadie pudo atraparlos.
La gente se sentía aliviada, pero, al poco tiempo, los duendes regresaron a la casa destruida de la bruja y lloraron tan fuerte que nadie podía dormir. Por si esto fuera poco, ellos buscaban venganza por la muerte de su ama, por lo que se dedicaron a destruir las cosechas.
Los campesinos pusieron trampas, pero ninguno cayó.
Los habitantes decidieron ir con una sabia curandera, quien les dio un remedio sencillo:
—Deben dejarles comida todos los días.
Así, los campesinos pudieron seguir trabajando, pues ahora los duendes están tranquilos y respetan la cosecha; pero eso sí, quien pasa cerca de la casa de la bruja escucha como lloran, porque ¡los pobrecitos quedaron abandonados!




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