IRA AL VOLANTE PROVOCA HASTA 95% DE LOS ACCIDENTES VIALES: ESPECIALISTA EN SONORA
- Roberto Quintero
- 27 may
- 2 min de lectura

Hermosillo, Sonora.-
Entre el 90 y el 95 por ciento de los siniestros relacionados con el manejo de vehículos son ocasionados por el factor humano, siendo la ira al volante uno de los principales detonantes de accidentes de tránsito, advirtió el psicólogo Carlos Alberto Mirón Juárez, especialista en conductas viales e integrante del Sistema Nacional de Investigadores.
El experto explicó que existen dos factores principales que generan conductas agresivas al conducir. El primero está relacionado con la personalidad de cada individuo, ya que hay personas que por naturaleza reaccionan con enojo o impulsividad ante determinadas circunstancias.
“El rasgo personal influye mucho; hay personas iracundas que responden de forma agresiva de manera constante cuando enfrentan situaciones de estrés”, señaló.
El segundo factor, indicó, tiene que ver con las condiciones externas y el entorno en el que se desarrolla la conducción, particularmente en personas que pasan muchas horas al volante por motivos laborales, como chóferes de camión, taxis, autobuses o conductores de plataformas digitales.
A esto se suman situaciones estresantes como las prisas, tráfico intenso, retrasos, malas condiciones de las calles, señalamientos deficientes y el exceso de peatones cruzando fuera de las zonas permitidas, además de que algunas ciudades, por sus características urbanas, generan mayores niveles de estrés entre los automovilistas.
Mirón Juárez destacó que las habilidades socioemocionales pueden ayudar significativamente a reducir la ira al volante, especialmente mediante técnicas de regulación emocional que permitan a las personas modificar conductas negativas mientras conducen.
El especialista consideró importante que agentes de tránsito estén capacitados para identificar a conductores con conductas agresivas y que existan mecanismos adecuados para canalizarlos a programas de apoyo o tratamiento.
Asimismo, señaló que para implementar estrategias efectivas se requiere fortalecer la legislación y establecer programas obligatorios de educación vial y manejo emocional antes de otorgar licencias de conducir.
Finalmente, explicó que el abordaje del problema debe contemplar tres niveles: promoción, prevención y corrección. La promoción se realiza mediante campañas informativas; la prevención podría fortalecerse con talleres obligatorios para nuevos conductores, mientras que la corrección busca evitar que los accidentes vuelvan a repetirse mediante atención especializada y seguimiento adecuado.




Comentarios