¿CUÁLES SON LOS FRAUDES FINANCIEROS MÁS COMUNES EN MÉXICO?

Desde créditos Express hasta suplantación de identidad, los fraudes financieros tradicionales o cibernéticos son estafas que criminales utilizan para realizar transacciones ilícitas, advierte la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Entre los fraudes tradicionales la Condusef apunta que existen el tallado y clonación de tarjetas, alteraciones de cheques, extorsiones a domicilio, pirámides financieras y hasta estrategias mediante las cuales se ofrecen créditos express, en los cuales se plantean diversas facilidades de pago u otorgamiento de crédito sin revisión de historial crediticio.
También existen los fraudes financieros cibernéticos que van desde correos basura o spam, smishing, phishing, pharming, entre otros. Ante todo esto la Condusef refiere que las personas que realizan este tipo de actos ilícitos se aprovechan del desconocimiento o del poco cuidado que las personas tienen al utilizar los servicios financieros en línea. Asimismo, esto los convierte en un blanco fácil para los estafadores.
La Condusef alerta sobre fraudes financieros tradicionales y cibernéticos
A mediados de 2022, la Condusef alertó que los créditos exprés y las pirámides financieras o esquemas Ponzi, eran dos de los fraudes financieros que cobraron mucha relevancia por la incidencia que se registró.
Apuntó que para el tema de los créditos express, uno de los modus operandi es ofrecerlos mediante llamadas telefónicas, mensajes de texto, redes sociales, aplicaciones u otros canales. Además, estos se ofrecen con requisitos mínimos, inclusive sin revisar el historial crediticio. No obstante se pide un depósito por gastos de gestión o aseguramiento, y cuando este pago quedaba realizado, la personas que ofertaba el crédito desaparecía.
Fernanda fue víctima de fraude financiero en diciembre pasado bajo un modus operandi similar al de los créditos Express, narró que descargó en su teléfono móvil algunas aplicaciones de presuntos préstamos. Relata que “cuando abres la aplicación te pide permiso para ver la ubicación, contactos, fotos; todo eso y le puse que sí”.
La joven detalla que en la aplicación le hicieron ofertas de préstamos mínimos a siete días pero no las aceptó, sin embargo, al dejar abierta la aplicación y luego de la semana, le llegaron mensajes de que tenía que pagar el préstamo y la amenazaron con divulgar a sus contactos que era una deudora.
“Te roban todos tus datos del teléfono y fotos”, explica.
“Por lo que investigué son montadeudas, pero sí denuncié a la policía cibernética”. No obstante, tuvo que cambiar de número y teléfono móvil.
Otra modalidad de fraude que incrementó fue mediante pirámides financieras. En este se invita a las personas a invertir en un negocio determinado, con la condición de que invite a otras dos personas más y esas dos a otro par más y así sucesivamente. Sin embargo, a pesar de prometer grandes rendimientos, éstos sólo se reflejan en la punta de la pirámide.
Por otra parte, algunos de los fraudes cibernéticos más comunes que identificó la Condusef fueron el phishing y el pharming. Éste último consiste en redirigir a una página de internet falsa mediante ventanas emergentes, para robar tu información.
Sin embargo, el phishing, también conocido como suplantación de identidad es más elaborado. Las personas se hacen pasar por una institución financiera con el fin de acceder a las cuentas bancarias de la víctima. Una variante del phishing es el vishing, que es una modalidad similar, pero por teléfono.
Los defraudadores llaman por teléfono y simulan ser empleados de alguna institución bancaria te convencen al decirte que tus cuentas están registrando cargos irregulares o que requieren alguna información e ingresan a tu cuenta. Con esto pueden hacer compras o solicitar créditos a tu nombre, realizar transferencias y hasta vaciar tus cuentas.
Una mujer mayor de nombre Alicia, contó que en enero pasado fue víctima de vishing. Falsos trabajadores de Citibanamex la llamaron a su celular y le alertaron de extraños movimientos en sus cuentas, hecho que la preocupó y aunque refiere no haber compartido su información bancaria, los estafadores ya contaban con su número de cliente y terminaciones de su tarjeta de crédito.
La información que ya tenían le dio cierta confianza a Alicia y accedió a abrir sus cuentas bancarias, con el objetivo de bloquear sus tarjetas y que no se efectuaran más movimiento, mediante códigos QR que le enviaron a su teléfono celular. Una vez que los estafadores tuvieron acceso a su banca móvil, generaron diversos cargos y disposiciones en efectivo, aún sin tener las tarjetas físicas.
Estos movimientos reales alertaron a Citibanamex, por lo que una presunta empleada del banco llamó a Alicia y le alertó de lo que sucedía. Ella se confundió y no supo en quién confiar por lo que acudió a su sucursal bancaria y contó el problema. A la postre le dijeron que la primera llamada había sido falsa y generaron movimientos por más de 80 mil pesos.




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