CRISIS EN LA UNISON: HUELGA PONE EN RIESGO CALIDAD EDUCATIVA Y CURSOS DE VERANO
- Roberto Quintero
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Hermosillo, Sonora.-
La Universidad de Sonora enfrenta una de las etapas más críticas de su historia reciente, al acumular casi 600 días de huelga desde 1979, situación que ha colocado a la máxima casa de estudios del estado como una de las instituciones de educación superior con mayor conflictividad laboral en el país.
Actualmente, las actividades académicas permanecen nuevamente paralizadas luego de un breve retorno a clases de apenas cuatro días, escenario que ha provocado un semestre reducido a solo tres meses efectivos de enseñanza y que mantiene en incertidumbre a miles de estudiantes.
Durante una entrevista para el noticiero Expreso 24/7 con Marcelo Beyliss, Ángela Carrasco Ibarra, presidenta del Consejo Estudiantil de Sociedades de Alumnos de la Unison, y Arturo Zamorano, coordinador general de la agrupación, señalaron que el modelo actual de negociación entre el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (Staus) y la administración universitaria se encuentra agotado.
Los representantes estudiantiles consideraron urgente la intervención de un mediador externo que permita destrabar el conflicto y priorizar el derecho a la educación de los jóvenes sonorenses.
Advierten desgaste académico y pérdida de aprendizaje
El Consejo Estudiantil manifestó que las constantes suspensiones afectan severamente la calidad académica, ya que el personal docente ha tenido que adelantar proyectos, tareas y evaluaciones para evitar la pérdida administrativa del semestre.
Sin embargo, señalaron que esta medida limita considerablemente la comprensión de contenidos teóricos y prácticos, además de reducir el tiempo de enseñanza presencial.
“Es triste que cada vez que se viene este periodo del semestre ya estemos preparados para la huelga. Los maestros se preparan, empiezan a dejar cosas antes y la calidad académica baja”, expresó Carrasco Ibarra.
Aunque oficialmente los ciclos escolares logran salvarse mediante ajustes al calendario, estudiantes aseguran que en términos reales existe una importante pérdida de aprendizaje derivada del ritmo acelerado y la falta de continuidad en las clases.
Estudiantes foráneos enfrentan afectaciones económicas
La crisis también ha impactado directamente la economía de cientos de familias.
Alumnos foráneos optaron por cancelar contratos de renta y regresar a sus comunidades tras el paro laboral de 21 días impulsado anteriormente por el Sindicato de Trabajadores y Empleados (Steus).
Con el regreso temporal a clases por menos de una semana y un nuevo estallamiento de huelga, muchos estudiantes decidieron no regresar a Hermosillo para evitar gastos adicionales de transporte y hospedaje.
Además, la prolongación del semestre amenaza ahora la realización de los cursos de verano, programados originalmente del 2 al 29 de junio, los cuales son utilizados por los universitarios para adelantar materias, regularizar asignaturas o disminuir su carga académica.
Piden replantear el modelo de negociación
La representación estudiantil cuestionó la falta de acuerdos entre las autoridades universitarias y el Staus, señalando una contradicción entre los mensajes públicos de apertura al diálogo y la permanencia de las banderas rojinegras en los campus universitarios.
Como alternativa, propusieron analizar modelos exitosos implementados en otras universidades públicas del país, como el de la Universidad de Guadalajara, institución que no ha registrado una huelga general desde 1990.
Finalmente, los estudiantes insistieron en la necesidad de incorporar un árbitro independiente que ayude a romper el estancamiento institucional y permita garantizar estabilidad académica para la comunidad universitaria.




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